Mamita

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La Directora Asociada de Programas Wandy Hernández le pidió a su abuela que compartiera su historia como parte de nuestra Serie del Mes de la herencia latina / hispana 2017, “Reclamando nuestras tradiciones sobre la lactancia materna y el parto.”

Mi nombre es Diomedes Rivera Santiago Mamita (abuelita) Tengo 84 años. Ramón Quiñones Rivera Papito (abuelito) Mi esposo falleció el 27/02/2007 a la edad de 73 años.

Tuve 11 embarazos. 7 nacieron vivos y 4 pérdidas. Tengo 22 nietos y 28 bisnietos.

Soy de Peñuelas Puerto Rico.

A los 16 tuve mi primer bebé, no entendía lo que me estaba pasando así que fui al médico del pueblo porque sentía náuseas.

Hice lo que toda mujer puertorriqueña hace en nuestra aldea, que fue usar médicos de la aldea que estaban ahí y amamantar hasta que nuestro bebé esté listo. Amamante a mi hija menor hasta que tenía 5 años.

Amamantar a nuestros bebés es saludable, se enferman menos, los partos naturales son mejores para mamá y bebé.

Respetar nuestras tradiciones de la lactancia y del nacimiento es importante para mí porque, todo era natural eso era lo normal en nuestras tradiciones.

Yo era mi propio modelo. Es era lo normal, todos éramos iguales.

Con el fin de preservar nuestra lactancia materna y las tradiciones del nacimiento, necesitamos seguir modelando y educando a nuestr@s hij@s de nuestras auténticas tradiciones.

¿Qué es un área en la lactancia materna y/o las tradiciones de apoyo al nacimiento que usted encuentra alentador o poderoso?

Todo el pueblo era el apoyo de la parturienta, todas ayudaban con el cuidado de sus otros niñ@s, cocinaban, limpiaban, cuidaban el ganado y la agricultura.

Hoy en día las mujeres no se preocupan por la lactancia materna porque no quieren que su pecho les cuelgue. La leche materna es la más saludable para nuestros bebés porque no se enferman tanto.

El concejo que le darían a otra hermana y familia latinas acerca de nuestras tradiciones de parto y la lactancia materna, es que siempre debemos amamantar, es saludable para nuestros bebés, y que lo mejor es tener a nuestros bebés en casa con parteras.

Me gustaría compartir que en mi aldea me convertí en partera, curandera, fúnebre y también rezaba el rosario para los días de duelo (novenario).

Vine a los Estados Unidos para vivir una vida mejor con mi esposo y mis hijos sin saber el idioma.

Continúo modelando y manteniéndome fiel a mi cultura y lo más importante a mis tradiciones.

Además, creo que deberían ofrecerles a las mujeres la opción; el hospital debe tener espacio para hacer cosas de forma natural, dar a luz y amamantar. . . y esa es la forma de hacerlo.

Gracias a la Señora Rivera Santiago por compartir su historia como parte de nuestra Serie del Mes de la Herencia Hispana/Latina 2017, “Reclamando Nuestras Tradiciones Sobre La Lactancia y El Parto.”